La tasa de eclosión mide la eficacia de tu incubación. Calcularla bien te permite comparar tus nidadas y detectar un problema de fertilidad o de incubación.

Las dos tasas que debes conocer

Hay que distinguir la tasa de fertilidad (proporción de huevos fecundados) y la tasa de eclosión (proporción de pollitos nacidos). Confundirlas falsea el análisis.

  • Tasa de fertilidad = (huevos incubados − huevos claros) ÷ huevos incubados × 100
  • Tasa de eclosión sobre huevos incubados = pollitos eclosionados ÷ huevos incubados × 100
  • Tasa de eclosión sobre huevos fecundados = pollitos eclosionados ÷ huevos fecundados × 100

Un ejemplo con cifras

Incubas 24 huevos. En la ovoscopia, 4 están claros (no fecundados), por lo que quedan 20 huevos fecundados. Al final, eclosionan 17 pollitos. Fertilidad = 20 ÷ 24 = 83 %. Eclosión sobre incubados = 17 ÷ 24 = 71 %. Eclosión sobre fecundados = 17 ÷ 20 = 85 %.

¿Cuáles son las buenas tasas?

Sobre huevos fecundados, una tasa del 75 al 90 % se considera buena en la gallina. Los huevos comprados y enviados eclosionan a menudo menos (50 a 70 %) por culpa del transporte. Una tasa baja apunta a un problema de conservación, de fertilidad o de ajuste de la incubadora.

Por qué la tasa varía de una nidada a otra

La fertilidad depende de la edad y el estado de los reproductores, de la estación y de la proporción macho/hembras. La capacidad de eclosión depende sobre todo de la frescura de los huevos, de su conservación y de los ajustes de la incubadora. Seguir tus tasas nidada tras nidada permite aislar la causa, porque un problema de fertilidad no se corrige igual que un problema de incubación.

Cómo mejorar tu tasa de eclosión

Selecciona huevos limpios, ni demasiado grandes ni demasiado pequeños, puestos hace menos de 7 días. Consérvalos con la punta hacia abajo a 12 a 15 °C, inclinándolos cada día. Calibra la incubadora antes de cargar los huevos, estabiliza la temperatura y la humedad, y respeta el lockdown. Anota cada nidada para medir tus progresos con el tiempo.