Una parada brusca o gradual de la puesta preocupa a cualquier criador, pero casi siempre tiene una causa natural e identificable. Estas son las ocho razones más frecuentes por las que las gallinas dejan de poner, y cómo reactivar la producción.
¿A qué edad empieza y deja de poner una gallina?
Una gallina empieza a poner hacia los 5 a 6 meses y pone mejor en sus dos primeros años. Después, la puesta disminuye de forma natural en torno a un 10 a 15 % al año. Una gallina de 4 o 5 años pone, por tanto, mucho menos que en su mejor momento, sin que nada sea anormal. La edad es la primera causa a considerar en una gallina que va bajando poco a poco.
La muda, causa número 1 en otoño
Cada otoño, las gallinas pierden y renuevan sus plumas: es la muda. Fabricar nuevas plumas exige mucha proteína, y la puesta se detiene casi siempre durante varias semanas, a veces dos meses. Es normal y temporal. Un alimento más rico en proteínas durante este periodo ayuda a las gallinas a recuperarse más rápido.
La falta de luz en invierno
La puesta se activa con la luz. Se necesitan unas 14 horas de luz al día para una puesta regular. En otoño y en invierno los días se acortan y muchas gallinas se detienen de forma natural. Puedes prolongar la iluminación del gallinero por la mañana para mantener 14 horas de luz, o simplemente aceptar esta pausa invernal que da descanso a las gallinas.
El estrés y los cambios
Las gallinas son sensibles al estrés, que corta la puesta rápidamente. Una mudanza, la llegada de gallinas nuevas, un cambio brusco de alimento, el calor, el frío, el hacinamiento o la visita de un depredador bastan para detenerlo todo. Un entorno tranquilo, estable y con espacio suficiente es la mejor prevención.
La cluequez
Una gallina clueca deja de poner: se queda en el nido, ahueca las plumas e intenta sacar pollitos. Si no quieres pollitos, retira los huevos cada día y baja a la gallina del nido con regularidad. Mientras dure el instinto de cluequez, no pondrá.
Un alimento o un agua inadecuados
Una gallina ponedora necesita un alimento equilibrado con en torno al 16 a 18 % de proteína y un aporte de calcio (conchas de ostra) para formar las cáscaras. Demasiados restos de comida, maíz o golosinas desequilibran la ración y hacen caer la puesta. También la falta de agua, aunque sea de unas horas con calor fuerte, interrumpe la producción.
Enfermedades y parásitos
Los ácaros rojos, las lombrices intestinales o una enfermedad debilitan a la gallina y detienen la puesta. Revisa las gallinas de noche para localizar los ácaros rojos del gallinero y vigila el peso, el apetito y el aspecto de los excrementos. Una gallina enferma, apática o con las plumas erizadas debe aislarse y, si hace falta, llevarse al veterinario.
¿Las gallinas esconden los huevos?
A veces las gallinas ponen perfectamente, pero en otro sitio que no son los nidos: en un seto, bajo un arbusto o en un rincón escondido si andan libres. Los huevos que desaparecen también pueden ser comidos por las propias gallinas, por un roedor o por un depredador. Busca los escondites y recoge los huevos varias veces al día.
Cómo reactivar la puesta
Identifica primero la causa siguiendo la puesta de cada gallina durante unas semanas. Asegura un buen alimento de puesta con calcio, agua limpia a voluntad, 14 horas de luz si hace falta, un gallinero sano sin parásitos y un entorno tranquilo. La mayoría de las paradas se resuelven corrigiendo uno de estos puntos, o desaparecen solas después de la muda o del invierno.