Alimentar bien a las gallinas es la clave de una buena salud y de una puesta regular. Una gallina come un poco de todo, pero su alimentación debe apoyarse en una base equilibrada, completada con algunos extras y, sobre todo, con mucha agua limpia.
¿Qué comen las gallinas? La base de la alimentación
La base es un alimento completo comercial, en gránulos o en harina, adaptado a la edad: de inicio para los pollitos, de crecimiento para las pollitas, de puesta para las adultas. Un alimento de puesta contiene alrededor de un 16 a 18 % de proteína y calcio añadido. Puedes añadir una mezcla de cereales como trigo o maíz, sin superar un tercio de la ración.
¿Qué más se puede dar a las gallinas?
Las gallinas disfrutan de muchos restos de cocina y del huerto, además de su alimento:
- Peladuras y restos de verdura, cocidos o crudos, salvo los que hay que evitar.
- Hierba, malas hierbas, hojas verdes y ensalada.
- Restos de arroz, pasta y pan duro, en pequeñas cantidades.
- Gusanos, insectos y restos de carne cocida, en pequeñas cantidades, para la proteína.
- Fruta magullada, con moderación.
Lo que nunca hay que dar a las gallinas
Algunos alimentos son tóxicos o peligrosos para las gallinas y deben evitarse:
- El aguacate, cuyo hueso y piel son tóxicos.
- La papa cruda o verde y las partes verdes de las solanáceas.
- El chocolate, el café y el alcohol.
- Cualquier alimento con moho o en mal estado.
- Los alimentos muy salados, muy azucarados o fritos.
- La cebolla cruda en gran cantidad y el exceso de cítricos.
El calcio y el grit, indispensables
Para formar cáscaras sólidas, una ponedora necesita calcio: ofrece concha de ostra triturada, o cáscara de huevo bien machacada, a voluntad y aparte del alimento. El grit, pequeñas piedrecitas, ayuda a la molleja a triturar el grano en las gallinas sin acceso a un suelo pedregoso. Sin suficiente calcio, los huevos tienen cáscaras blandas o frágiles.
¿Cuánto come una gallina al día?
Una gallina adulta consume unos 120 a 150 g de alimento al día. Lo más sencillo es dejar el alimento a disposición: las gallinas se autorregulan y no comen más de lo necesario. Ajusta la cantidad a la estación, ya que con el frío comen más para calentarse.
El agua, el alimento más importante
El agua limpia y fresca es vital: una gallina bebe 250 a 500 ml al día, más en verano. La falta de agua, aunque sea unas horas con mucho calor, hace caer la puesta de inmediato. Limpia el bebedero con regularidad y protege el agua de las heladas en invierno.
Adaptar la alimentación a la edad
Los pollitos reciben un alimento de inicio rico, con un 20 % de proteína, las primeras semanas, luego un alimento de crecimiento. Hacia la edad de puesta (4,5 a 6 meses) se pasa al alimento de puesta enriquecido con calcio. No des alimento de puesta a los pollitos jóvenes: el exceso de calcio es malo para sus riñones.
Adaptar la alimentación a las estaciones
En invierno aumenta ligeramente los cereales energéticos como el maíz por la tarde para ayudar a las gallinas a calentarse. En verano apuesta por alimentos frescos y agua renovada, y evita el exceso de maíz, que calienta. Un poco de verde y espacio para escarbar completan una alimentación equilibrada todo el año.